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Manual de lógica

Autor(es):

Francisco Eustaquio Álvarez

  • Categoría: Filosofía    
  • Año de edición: 2007
Elementos del producto agrupado
Libro Impreso COP $30.000
Disponible

La primera edición del de Francisco Eustaquio Álvarez, fue publicada hacia 1890. En el texto, donde sigue a Stuart Mill, y en los campos metafísico y en de la teoría del conocimiento, donde sigue el sensualismo de Destutt De Tracy, Álvarez indica que todas las ideas aún las más abstractas, intelectuales o morales- son cualidades sentidas en muchos objetos, lo que lleva a reunirlos con una denominación genérica que forma una idea general. Para escapar al materialismo crudo, afirma que la sensibilidad no es la capacidad que tienen algunos órganos corporales de recibir impresiones del exterior y transmitirlas a los centros nerviosos, sino una capacidad del conocer. El conocimiento tiene origen en la experiencia, que es la suma de los que se siente. Las operaciones de la razón son las del raciocinio inductivo, perfectamente analizables y determinadas desde su punto de partida (la experiencia), que genera los hechos desde los cuales se asciende hasta las más altas generalizaciones y se desciende al conocimiento de nuevos hechos.Los sistemas filosóficos son concebidos por Álvarez como instrumentos de grupos socialmente dominantes. Según él, hasta De Tracy la historia había sido algo así como una interminable carrera de errores e ignorancia que un pequeño grupo de usufructuarios había utilizado para afirmar su explotación de los pueblos. La mejor garantía de la lógica De Tracy era que no podía servir de fundamento a ningún sistema de imposturas con que se explotara la ignorancia o la credulidad de los pueblos: esa lógica era útil a los negados y no a los engañadores. Es fácil ver detrás de sus planteamientos la afirmación positiva de que todo pensamiento previo a la ciencia moderna era útil a los engañadores. Es fácil ver detrás de sus planteamientos la afirmación positiva de que todo pensamiento previo a la ciencia moderna era teológico o metafísico y correspondía a épocas en que la iglesia detentaba el saber y el poder en forma exclusiva. La era positiva, en cambio, explicaría todos los misterios, daría cuenta de todos los enigmas y eliminaría de la mete humana la creencia en todo aquello que no fuese perceptible por lo sentidos: dioses, espíritus, ideas innatas, etc. El sensualismo De Tracy era para Álvarez según el lenguaje que adoptaría el siglo XX- algo así como una doctrina de liberación de las masas.Manual de Lógica de Francisco Eustaquio Álvarez, fue publicada hacia 1890. En el texto, donde sigue a Stuart Mill, y en los campos metafísico y en de la teoría del conocimiento, donde sigue el sensualismo de Destutt De Tracy, Álvarez indica que todas las ideas aún las más abstractas, intelectuales o morales- son cualidades sentidas en muchos objetos, lo que lleva a reunirlos con una denominación genérica que forma una idea general. Para escapar al materialismo crudo, afirma que la sensibilidad no es la capacidad que tienen algunos órganos corporales de recibir impresiones del exterior y transmitirlas a los centros nerviosos, sino una capacidad del conocer. El conocimiento tiene origen en la experiencia, que es la suma de los que se siente. Las operaciones de la razón son las del raciocinio inductivo, perfectamente analizables y determinadas desde su punto de partida (la experiencia), que genera los hechos desde los cuales se asciende hasta las más altas generalizaciones y se desciende al conocimiento de nuevos hechos.Los sistemas filosóficos son concebidos por Álvarez como instrumentos de grupos socialmente dominantes. Según él, hasta De Tracy la historia había sido algo así como una interminable carrera de errores e ignorancia que un pequeño grupo de usufructuarios había utilizado para afirmar su explotación de los pueblos. La mejor garantía de la lógica De Tracy era que no podía servir de fundamento a ningún sistema de imposturas con que se explotara la ignorancia o la credulidad de los pueblos: esa lógica era útil a los negados y no a los engañadores. Es fácil ver detrás de sus planteamientos la afirmación positiva de que todo pensamiento previo a la ciencia moderna era útil a los engañadores. Es fácil ver detrás de sus planteamientos la afirmación positiva de que todo pensamiento previo a la ciencia moderna era teológico o metafísico y correspondía a épocas en que la iglesia detentaba el saber y el poder en forma exclusiva. La era positiva, en cambio, explicaría todos los misterios, daría cuenta de todos los enigmas y eliminaría de la mete humana la creencia en todo aquello que no fuese perceptible por lo sentidos: dioses, espíritus, ideas innatas, etc. El sensualismo De Tracy era para Álvarez según el lenguaje que adoptaría el siglo XX- algo así como una doctrina de liberación de las masas.Los sistemas filosóficos son concebidos por Álvarez como instrumentos de grupos socialmente dominantes. Según él, hasta De Tracy la historia había sido algo así como una interminable carrera de errores e ignorancia que un pequeño grupo de usufructuarios había utilizado para afirmar su explotación de los pueblos. La mejor garantía de la lógica De Tracy era que no podía servir de fundamento a ningún sistema de imposturas con que se explotara la ignorancia o la credulidad de los pueblos: esa lógica era útil a los negados y no a los engañadores. Es fácil ver detrás de sus planteamientos la afirmación positiva de que todo pensamiento previo a la ciencia moderna era útil a los engañadores. Es fácil ver detrás de sus planteamientos la afirmación positiva de que todo pensamiento previo a la ciencia moderna era teológico o metafísico y correspondía a épocas en que la iglesia detentaba el saber y el poder en forma exclusiva. La era positiva, en cambio, explicaría todos los misterios, daría cuenta de todos los enigmas y eliminaría de la mete humana la creencia en todo aquello que no fuese perceptible por lo sentidos: dioses, espíritus, ideas innatas, etc. El sensualismo De Tracy era para Álvarez según el lenguaje que adoptaría el siglo XX- algo así como una doctrina de liberación de las masas.

Información Adicional
Idioma(s) Español
El manual de lógica de un libre pensador: Francisco Eustaquio Álvarez
Fernando Mayorga García

Manual de lógica

Lección primera
Preliminares

Primera parte
Origen y modo de formación de las ideas

Lección segunda
Se da una idea de las principales teorías sobre el origen de los conociemintos humanos

Lección tercera
De las facultades del alma, y en primer lugar de la facultad de percibir

Lección cuarta
Operaciones auxiliares para la buena percepción 

Lección quinta
De la facultad de juzgar

Lección sexta
De la memoria o facultad de recordar

Lección séptima
De la voluntad o facultad de tener deseos

Lección octava
De las demás facultades del alma

Lección novena
Generación y clasificación de las ideas
(Continuación de la anterior)

Lección décima
De la realidad objetiva de nuestras ideas

Lección décima primera
De las ideas de cualidades

Lección décima segunda
Influencia de la voluntad sobre las otras facultades del alma

Lección décima tercera
Voluntad y libertad

Lección décima cuarta
Del efecto que en las facultades físicas, intelectuales y morales del hombre produce la repetición de un hecho

Lección décima quinta
De la perfección de las facultades humanas

Lección décima sexta
De los signos de nuestras ideas

Segunda parte
De la expresión de las ideas

Lección décima séptima
Descomposición del discurso y de la proposición

Lección décima octava
Elementos de la oración y de la proposición

Lección decimanona
Sintaxis y escritura

Tercera parte
De la inducción y deducción de las ideas

Lección vigésima
Del criterio y del método

Lección vigésima primera
Del raciocinio en general

Lección vigésima segunda
Del raciocinio inductivo, o sea de la inducción

Lección vigésima tercera
De la ley de causalidad

Lección vigésima cuarta
De los métodos de investigación experimental

Lección vigésima quinta
Método de variaciones concomitantes

Lección vigésima sexta
Del raciocinio deductivo, o sea de la deducción

Lección vigésima séptima
Del silogismo

Lección vigésima octava
Del error

Lección vigésima novena
De los sofismas
Sofismas de simple inspección

Lección trigésima
Sofismas de inducción
Sofismas de deducción

Lección trigésima primera
Causas de los sofismas
Lección trigésima segunda
La lógica y las ciencias morales y políticas

Lección trigésima tercera
Conclusión